Una botella de Coca-Cola de 1940, un rifle Springfield de 1903, vagones de trenes utilizados durante el fallido proyecto del Canal francés, balas de cañón de las naves de los colonizadores y cerámicas que datan de mucho antes de la llegada de Cristóbal Colón a América.

El suelo y selva en las cercanías del Canal escondía miles de fragmentos de la historia de Panamá y los trabajos de expansión de la ruta permitieron hallar aquel tesoro que asciende a 2 mil 250 piezas con valor histórico, detalla el informe final sobre la investigación arqueológica durante la ampliación del Canal.

Entre 2007 y 2015 se encontraron muestras tan pequeñas como trozos de orfebrería y otras tan grandes como un puente de acero de las postrimerías del siglo XIX.

Las 2 mil 250 piezas abarcan todos los grandes periodos históricos de Panamá: precolonial, colonial, departamental y republicano, describe Zuleika Mojica, especialista ambiental de la Autoridad del Canal de Panamá ( ACP ).

Al final del camino, la ampliación del Canal se convirtió en uno de  los mayores proyecto de investigación arqueológica de Panamá, resalta Tomás Mendizábal, arqueólogo encargado de la investigación de campo.

Todos los hallazgos arqueológicos fueron documentados en 57 informes que permanecen en los anaqueles de la biblioteca Roberto F. Chiari de la ACP, disponibles para consulta de cualquier interesado.

La ACP tiene la custodia temporal del “tesoro arqueológico del Canal”, otorgado por la oficina de Patrimonio Histórico del Instituto Nacional de Cultura y el plan es preparar una exposición representativa de las piezas para que todas las personas tengan la oportunidad de apreciarlas y conocer la historia que representa cada una, anota Mojica.

La muestra se presentará en el Museo del Canal Interoceánico luego de la inauguración del Canal ampliado y luego se llevará por varios puntos del interior del país. No se ha definido todavía el programa de la exposición itinerante.