Un pequeño problema en el sistema de climatización se puede llevar al traste siglos de historia en cuestión de horas. Eso es lo que ha sucedido en la Pinacoteca de Brera , en Milán, donde dos pinturas del Renacimiento -una de ellas, un auténtico ícono de ese periodo: el Cristo alla colonna , de Donato Bramante-, han sufrido desperfectos a causa de las bajas temperaturas que se han registrado en esa ciudad italiana durante los últimos días.

La alarma se desató el viernes, aunque la dirección de la Pinacoteca de Brera no se ha pronunciado sobre lo ocurrido hasta ahora, al no poder ocultar algo que ya resulta evidente y salta a la vista: en el lugar de los dos cuadros dañados, se ha colocado una fotografía de dichas obras y un cartel que dice “en restauración” . Asimismo, cuarenta pinturas más de la pinacoteca se han recubierto parcialmente con trozos de papel de seda para evitar la caída del color.

Se trata, en todos los casos, de óleos pintados sobre madera. Normalmente la madera se dilata o contrae con el calor o el frío respectivamente, pero cuando el cambio de temperatura es muy brusco, existe el riesgo de que la madera se agriete y la pintura se desconche. Y eso es lo que precisamente se teme que suceda con las obras de la Pinacoteca de Brera a causa de la bajada de las temperaturas y el fallo en el sistema de climatización del museo.

Entre las pinturas que en la actualidad están recubiertas con papel de seda y habrá que esperar a destaparlas para saber en qué estado se encuentran, hay la obra maestra del pintor renacentista italiano Piero della Francesca, la Sacra Conversación . Asimismo, se han protegido con papel La Virgen con el Niño , de Giulio Campi; San Jerónimo, de Bartolomeo Montagna; una Madonna, de Sampietrino; o la Virgen con la crucifixión , de Ortolano.

Además del Cristo alla colonna , la segunda obra que en la actualidad ya se está restaurando a causa de los daños por las bajas temperaturas es Historias de San Gerolamo , del pintor veneciano Lazzaro Bastiani. La Pinacoteca de Brera difundió este lunes un comunicado en su página web en que destaca que las condiciones climáticas externas registradas en Milán durante la primera semana de enero fueron “anómalas” y “excepcionales”. El texto también justifica que “esta situación llevó la humedad relativa de las salas [de la galería] a valores muy bajos”.