El número de osos panda salvajes en la provincia noroccidental china de Gansu creció el 15% hasta llegar a las 132 unidades entre 2001 y finales de 2014, según datos oficiales publicados.

La zona habitada por el animal igualmente se incrementó en un 3,3 por ciento durante el mismo periodo.

Sin embargo, la construcción de dos centrales hidroeléctricas, 122 kilómetros de carreteras y 22 kilómetros de líneas de transmisión de alto voltaje ha disturbado a los osos panda.  “Las actividades humanas y la fragmentación de los hábitats del animal han amenazado su supervivencia”, expresó el subdirector del departamento forestal de Gansu, Duan Changsheng.

Las subespecies de Jianshan y Qinling Occidental son las que más peligro corren de extinción, ya que únicamente quedan uno y dos ejemplares de cada una de ellas en el área, respectivamente.

A finales de 2013 vivían en China 1.864 osos panda salvajes, cifra que supone un aumento de 268 ejemplares, el 16,8 por ciento, frente a la registrada en 2003, según dio a conocer la Administración Estatal de Silvicultura.