El vandalismo atacó el patrimonio cultural de la ciudad eterna: Esta vez el golpe se lo ha llevado la estatua del Elefante de Gian Lorenzo Bernini (1598-1680) que sirve de pedestal para uno de los obeliscos egipcios que custodia Roma.

Dos turistas españoles se dieron cuenta a de que al ‘elefantino’, como llaman los italianos a esta preciada escultura de mármol, le faltaba un colmillo y se apresuraron a alertar a la Superintendencia de Patrimonio Cultural . Por suerte, el colmillo arrancado no estaba lejos: apareció a los pies de la famosa estatua barroca que se halla en la Plaza de la Minerva , a pocos metros del Panteón de Roma.

La identidad de los autores del acto vandálico continúa siendo un misterio. La policía busca testigos o alguna pista en las imágenes que fueron registradas por las cámaras de seguridad de negocios y edificios de la zona.

La consejera municipal, Nathalie Naim, lamentó en Facebook “la enésima destrucción de nuestros monumentos más importantes” y lo calificó de “acto gravísimo”.

Si bien la obra será objeto de una restauración relámpago, se trata de un daño irreversible que se suma a la lista de monumentos dañados por gente que la mayor parte de las veces actúa con total impunidad.