Amazon presentó el Kindle Oasis, la nueva versión de su lector de libro electrónico, que rompe con el diseño de sus predecesores y es un 30% más delgado, un 20% más ligero, mucho más luminoso, pero asimismo más caro.

La compañía tecnológica ha utilizado el bisturí para diseñar “desde cero” la octava generación del Kindle con el propósito, según su responsable de diseño industrial, Willy Loor, de crear un dispositivo que permita al lector olvidarse del aparato y centrarse exclusivamente en la lectura.

El Kindle Oasis rompe la tónica de diseño rectangular homogéneo de sus predecesores: el cambio más evidente en él es la delgadez y la aparición de una zona de sujeción lateral, más gruesa (8.5 milímetros) y donde se concentran los componentes. El grosor del resto del dispositivo es de 3.4 mm.

Su pantalla táctil, de 6 pulgadas y resolución de 300 pixeles por pulgada, es más luminosa -sostiene Loor- y está acompañada de dos botones físicos para pasar las páginas.

Desde Amazon presumen de la ligereza del lector -pesa 131 gramos-, pero la reducción de su masa y su grosor tienen un coste: la autonomía del dispositivo se ve mermada.

La batería dura dos semanas con un consumo diario de media hora de lectura, mientras que en su predecesor ascendía a seis semanas.