Brasil, que se propone eliminar la deforestación ilegal en la Amazonía para 2030, registró un aumento de 16% de la tala durante el último año, un alza que según ambientalistas podría poner en peligro ese objetivo.

Entre julio de 2014 y agosto de 2015, el área deforestada creció hasta 5.831 km², desde un dato previo de 5.012 km², precisó el Ministerio de Medio Ambiente. Los estados de Amazonas (54%), Rondonia (41%) y Mato Grosso (40%) empujaron el aumento de la tasa, según el informe, en un año en el que el Estado aumentó los recursos para controlar la deforestación ilegal.

‘Tenemos que investigar lo que está pasando’, expresó la ministra Izabella Teixeira al presentar los datos. ‘Vamos a pedir a los estados que nos digan desde el punto de vista formal qué autorizaron y qué fue ilegal’, agregó.

Según las informaciones técnicas preliminares que maneja su cartera, el incremento se debe a la expansión principalmente de la ganadería e igualmente de la agricultura en esos estados.