Un clima imprevisible, a menudo caluroso y seco, explica la ausencia en los trópicos de los grandes dinosaurios herbívoros durante más de 30 millones de años luego de su aparición en la Tierra, indica un estudio publicado este lunes.

Durante años, los palenteólogos avanzaron en distintas teorías para saber por qué los dinosaurios de cuello largo, los sauropodomorpha, evitaron por mucho tiempo las regiones tropicales y eran numerosos en latitudes al norte o al sur del Ecuador.

Los investigadores pudieron reconstituir el clima en esa época a partir de isótopos de carbono y de oxígeno extraídos de rocas en ríos de Nuevo México (sureste de Estados Unidos), en un lugar llamado Ghost Ranch, donde se han descubierto numerosos fósiles de dinosaurios.

Estas rocas datan de un periodo ubicado entre 205 y 215 millones de años, que corresponde al final del Triásico, precisa la investigación, publicada en los Anales de la Academia estadounidense de ciencia.

Los dinosaurios empezaron a aparecer hace unos 230 millones de años. Su desaparición brutal hace 65 millones de años fue atribuida a diferentes teorías, la más desarrollada de las cuales refiere a un cambio catastrófico del clima de la Tierra después de la caída de un meteorito enorme.