Una estrategia para evitar que los desperdicios lleguen a las calles y a los rellenos sanitarios es lo que impulsó ayer el Municipio de Panamá con el apoyo de la Embajada Británica, en conjunto con el Programa de Acción de Residuos del Reino Unido.

Una de las partes fundamentales es su proyecto piloto, que se compone de dos pilares: educación ambiental y cultura del reciclaje.

La presentación del programa recibe el apoyo del embajador de Reino Unido, Ian Collard, y el alcalde José I. Blandón.

La embajada británica, en conjunto con el Programa de Acción de Residuos del Reino Unido (WRAP) y la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD) se unieron al plan Basura Cero, informaron los organizadores.

El plan de acción de Basura Cero, a través de la prevención y reducción de residuos, pretende aprovechar la comida y otros residuos, que de otro modo se perderían, en la fabricación de otros materiales y productos, como abono y energía, que ayudará a alimentar a la gente en la pobreza y salvar a las empresas, los consumidores y los fondos del gobierno, señaló la fuente.

La directora del programa Basura Cero, Rita Spadafora,  explicó que para este año, además de las ferias, continuarán trabajando en el plan piloto en las escuelas José Agustín Arango, Japón, Santa Familia, ubicadas en el corregimiento de Betania, para impulsar la cultura de las 3R (Reciclar, reutilizar y reducir) y la conservación del medio ambiente en las escuelas. Esto con el fin de luego expandirlo a Tocumen y Chilibre y otros centros escolares del país, principalmente, los que se hallan en áreas vulnerables a la acumulación de basura.

Para el embajador de Gran Bretaña, Ian Collard, “el reciclaje es clave para reducir nuestro impacto ambiental, y es una forma de vida en muchos países. El reciclaje se ha convertido en parte de la vida cotidiana en muchos países y con las crecientes presiones sobre nuestros recursos escasos es hora de que Panamá se una al movimiento de re-ciclismo”.