Los árboles urbanos pueden ayudar a mitigar algunos de los impactos negativos y las consecuencias sociales de la urbanización, y así hacer que las ciudades sean más resistentes a estos cambios, según detalla un informe de la FAO

En un informe reciente, la FAO, explica que en su mayor parte, la rápida expansión de las ciudades se realiza sin ninguna estrategia de planificación del uso de la tierra y la consiguiente presión humana tiene efectos altamente perjudiciales sobre los bosques, paisajes y áreas verdes en las ciudades y sus alrededores.

‘Los efectos ambientales de la urbanización a menudo son intensificados por el cambio climático e incluyen el aumento de la contaminación, la disminución de la disponibilidad de alimentos y recursos, así como el aumento de la pobreza y la frecuencia de eventos climáticos extremos’, explica el organismo en su informe publicado en su página webhttp://www.fao.org/. desde el pasado 30 de noviembre.

En su informe, la FAO, menciona 9 formas en que los árboles y los bosques urbanos contribuyen a hacer las ciudades socioeconómicamente y ambientalmente más sostenibles como: contribuir al incremento de la seguridad alimentaria y nutricional local, aumentar la biodiversidad urbana, mitigar el cambio climático, disminuir las emisiones de carbono; ayudar a enfriar el aire entre 2 y 8 grados Celsius, reduciendo así el efecto de ‘isla de calor’ urbano y ayudando a las comunidades urbanas a adaptarse a los efectos del cambio climático.

Agrega igualmente la FAO que los árboles grandes son excelentes filtros para contaminantes urbanos y partículas fin; pueden ayudar a mejorar la salud física y mental; los árboles maduros regulan el flujo del agua y desempeñan un papel clave en la prevención de inundaciones y en la reducción de riesgos de desastres naturales y aumentan el valor de una propiedad en un 20% y atraer turismo y negocios.