Un gobierno regional de España ha prohibido la matanza de toros en los festivales de pueblo, una medida para evitar que los animales mueran alanceados en uno de los eventos de verano más sangrientos del país.

Aunque no afectará las corridas de toro, la decisión del gobierno de Castilla y León busca poner fin a la matanza de toros en el festival regional Toro de la Vega que se realiza cada año en Tordesillas , en donde hombres a caballo persiguen a un toro y le clavan lanzas frente a los espectadores.

El evento que se celebra desde hace siglos a unos 200 kilómetros al noroeste de Madrid, en años recientes ha generado protestas crecientes de activistas por los derechos animales que lo denuncian como un acto de crueldad y solicitan su prohibición.

Los legisladores regionales todavía deben aprobar el fallo, pero el gobierno cuenta con una mayoría en la asamblea legislativa para que probablemente asegure su aprobación en Castilla y León.

El gobierno regional se ha enfrentado a una creciente tensión entre los grupos españoles en contra de las corridas de toro y aquellos que defienden la tradición.