Los efectos del cambio climático se manifiestan a más velocidad de lo que la comunidad científica había previsto, por lo que los gobiernos deberían tomar medidas de inmediato, advirtió el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

El estudio Previsión Medioambiental Global (GEO-6, en inglés), presentado en Nairobi, es el último y más exhaustivo informe efectuado por el PNUMA que, a través de seis estudios regionales, revela una amenaza común global cuya intensidad aumenta de manera preocupante.

En casi todo el mundo, el incremento de la población, la rápida urbanización, los crecientes niveles de consumo, la desertificación y la degradación del suelo han provocado una grave escasez de agua y han puesto en riesgo la seguridad alimentaria de cientos de millones de personas.

“Si esta tendencia continua y el mundo no consigue mejorar los patrones actuales de producción y de consumo, si no logramos utilizar los recursos naturales de forma sostenible, el estado del medio ambiente seguirá empeorando”, lamentó en rueda de prensa el director ejecutivo del PNUMA, Achim Steiner.

A pesar de todo, las evaluaciones regionales muestran que aún hay tiempo para neutralizar las consecuencias más dañinas del cambio climático, en especial la destrucción de los ecosistemas marinos y el creciente nivel de contaminación del aire. “Se agota el tiempo, es cierto, pero todavía podemos decidir si queremos ser parte del problema o de la solución”, sentenció Steiner.