El agua, esa sustancia tan vital para la supervivencia del planeta, hoy escasea. La sequía, producto del fenómeno climatológico de El Niño, ha disminuido el caudal de una cincuentena de cuencas hidrográficas nacionales, poniendo en contingencia al medio ambiente e igualmente el consumo humano.

Se redoblan los llamados a ahorrar agua para menguar las afecciones en los ríos, lagos y fuentes subterráneas, que de acuerdo con la web del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) son las principales fuentes de abastecimiento de las plantas potabilizadoras y pozos istmeños.

Panamá es el país latinoamericano que más agua consume, con un promedio de 600 litros diarios por habitante, informa el Idaan , que obedecen en parte a “malas prácticas y derroches de agua potable”.

Para Rita Spadafora, directora ejecutiva de la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (Ancon) , el consumo responsable del agua potable forma parte de los objetivos que busca promover este organismo, que junto a Cervecería Barú lanzó en días pasados una campaña educativa con miras a inculcar en los hogares un empleo más sensato del agua.

 “El 60% del consumo de agua en el hogar proviene del baño”, explica Spadafora, quien remarca que evitar las fugas o cerrar la llave de paso cuando el baño está en desuso son algunas medidas de eficacia.

“Se trata de un cambio de hábito”, continúa la directora de Ancon, quien menciona otras prácticas funestas como el manguerear, en donde se derrochan unos 200 litros de agua.