Durante su año fiscal 2016, el Canal de Panamá logró reducir 18.5 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) mediante su programa La Ruta Verde, reveló Alexis Rodríguez, especialista en Protección Ambiental de la División de Ambiente de la vía interoceánica.

‘En un estudio del último año fiscal 2016, se calculó que con un 70% de los tránsitos por el Canal de Panamá hemos apoyado en la reducción de más de 18.5 millones de toneladas de dióxido de carbono solamente en un año fiscal (2016)’, indicó Rodríguez, durante la primera Conferencia Internacional de Ambiente Sostenible en la Industria Marítima (ESSIC Panama 2017), realizada en el marco del Panama Maritime XIII.

El referido año fiscal del Canal comprende del 1 octubre de 2015 al 1 de octubre de 2016.

Rodríguez recordó que desde sus inicios, en 1914, el Canal fue creado no solo para el tránsito de buques, sino para la reducción de distancia y en este sentido, buscando la reducción de emisiones, que ha sido medida con una calculadora de carbono en cada uno de los tránsitos de embarcaciones por la ruta del Canal en comparación con otras rutas alternas.

No obstante, agregó que la disminución de gases efecto invernadero podría ser todavía mayor con el uso de gas natural licuado y de tecnologías en las embarcaciones, y así subir al ranking de reconocimiento del Canal, lo cual es otro proyecto que se lleva a cabo como parte del programa Ruta Verde.

Rodríguez explicó que el gas natural licuado es un combustible limpio que ayuda a bajar la contaminación del ambiente. ‘El gas natural licuado es uno de los combustibles fósiles que elimina uno de los gases contaminantes que es el SOx, porque no tiene azufre y baja aproximadamente un 30% o 40%, dependiendo del tipo de máquina las emisiones de NOx, así como igualmente las emisiones de CO2′.

Durante la actividad, el gerente de AES Panamá, Miguel Bolinaga, destacó que el gas natural licuado es un combustible alternativo para las embarcaciones, ideal para hacerle frente a la presión ambiental a futuro.

La Ruta Verde es una estrategia del Canal de Panamá que comprende cuatro aspectos fundamentales: mantener de manera adecuada la conservación del recurso hídrico en cantidad y calidad, planes de conservación dentro de la cuenca hidrográfica del Canal, realizar operaciones bajas en carbono y amigables con el ambiente, buen trato o la relación con los clientes, que implica valorar todos los esfuerzos ambientales y las nuevas tecnologías e inversiones que están realizando los clientes con relación a las embarcaciones y buscar los estándares internacionales para la certificación de proyectos verdes.