La Asamblea Nacional Popular de China aprobó el cobro de impuestos medioambientales como medida para combatir la contaminación, se informó ayer. China empezó  a  cobrar tasas por la emisión de agentes contaminantes en 1979, y en 2015 recaudaron 17,300 millones de yuanes ($2.490 millones) de 280 mil empresas.

 La norma será “clave en la lucha contra la contaminación”, manifestó el director del departamento de política fiscal del Ministerio de Finanzas, Wang Jianfan.

 Este código se aplicará a las compañías e instituciones públicas que emitan directamente al ambiente los agentes contaminantes incluidos en su texto. Los contaminadores deberán pagar 1,2 yuanes ($0,17) por cada 0,95 kilogramos de dióxido de azufre que emitan, y 1,4 yuanes ($0.20) por kilo de demanda química de oxígeno -que mide los contaminantes orgánicos del agua-, aunque el dióxido de carbono no está incluido en la lista.