A finales de 2016, China alcanzó una cifra de 77.42 gigavatios de generación de electricidad a partir de energía solar, con lo cual el país duplicó con creces su capacidad de producción fotovoltaica, que en 2015 apenas sobrepasaba los 34,5 Gv.

La nación asiática reconoce que su capacidad de empleo de la energía solar no es la mayor, en comparación con el tamaño de su población, sin embargo, aseguran que el país está empeñado en cumplir con los compromisos adquiridos ante la COP21, en cuanto al empleo cada vez mayor de las energías renovables, especialmente de la solar.

En la actualidad, la energía solar representa sólo el uno por ciento de la producción del país, pero el gobierno chino está decidido a que se dé un giro real y significativo a favor del empleo de las energías renovables y limpias.

En ese sentido, la NEA sostiene que China tiene el propósito de aumentar su potencia de energías verdes a más de 110 gigavatios en los próximos tres años, lo que podría ayudar a la nación a que su producción energética en 2030 pase del 11% actual, a superar el 20 %.