La comercialización de aletas de tiburón es cada vez más frecuente. Únicamente en enero de 2016, se decomisaron 251 kilos de aletas de tiburón martillo en el Aeropuerto de Tocumen.

La realidad pone en peligro la existencia de la especie, por lo que las autoridades de pesca y protección del medio ambiente de Panamá fortalecen su capacidad de aplicación de las normas de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites).

Con este propósito se efectuaron talleres para reunir datos sobre la actividad pesquera en el país, reducir la depredación e intercambiar información que permita proteger a las especies en peligro, informó el Ministerio de Ambiente (MiAmbiente).

En los últimos años, la población de tiburones ha disminuido entre un 90% y 95%, sobre todo a causa del aleteo de tiburones y la sobrepesca, advirtió Zuleika Pinzón, jefa de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá.

Las aletas o cartílagos de tiburón son codiciadas: en gastronomía se usa como ingrediente para sopas y en medicina, como antiinflamatorio y analgésico.