La Navidad viene acompañada de una serie de tradiciones que no se originaron con la fiesta, sino que tomaron forma y se extendieron siglos después.

Existe incertidumbre acerca de la fecha exacta y el origen de la tradición del árbol de Navidad, pero se cree que era una tradición de los pueblos germanos en tiempos del solsticio de invierno. Los primeros abetos adornados con manzanas serían conocidos por primera vez en Estrasburgo en el año de 1605. El primer uso de luces en los árboles (con velas) fue en el año 1611. En la década de 1840, esta tradición se expandió por Europa y llevada a través de inmigrantes alemanes. En Inglaterra se convirtió en un símbolo de estatus en los hogares victorianos.

La corona de Adviento hecha de ramas de abeto, con cuatro velas que denota los cuatro domingos del Adviento es de origen más reciente. Inicialmente la costumbre, que se inició en el siglo 19, implicaba una corona de abeto con 24 velas (los 24 días antes de Navidad), pero la incomodidad de tener tantas velas en la corona redujo el número a cuatro.

La práctica de dar regalos se remonta al siglo 15, pero es hasta finales del siglo 18 fue cuando la práctica de dar regalos se afianzó. Teológicamente, dar regalos se relacionaba con el regalo que Jesús dio a la humanidad, o tambiéN se relaciona con la llegada de los Reyes Magos a Belén que llevaban regalos consigo al recién nacido Jesús.

La cena se basa en el modelo inglés del siglo 18, y en su pieza central hay asado, normalmente pavo. El centro, a su vez, está rodeado de platos que reflejan los gustos regionales de cada país.

La cuna o la escena del nacimiento de Jesús, fue creación de San Francisco de Asís en el año 1223, la cual luego se extendió por Italia y luego a otras regiones de Europa.