La vida hoy es más que complicada, en especial si se es adolescente. Los jóvenes son bombardeados en su andar con todo: drogas, ilusiones, prejuicios, sexo, temores y mucha presión. En ese transitar de la vida muchos salen airosos y otros simplemente, en la soledad de este mundo tecnológico, están ‘Descarriados’.

De ese segmento de jóvenes habla la obra del dramaturgo Abdiel Tapia, que cuenta la historia de seis chicos y chicas de 16 años, que atraviesan la compleja tarea de ser adolescente en el 2015.

 ‘Descarriados’ se desarrolla durante 80 minutos, en un salón de clases como escenario, con un lenguaje cinematográfico y un texto distante de una estructura dramática tradicional.

Ellos, vestidos de uniforme, forman el elenco: Nini De León, interpretando a la profesora Elisa, Alejandra Araúz interpretando a Darla, una chica promiscua, petulante, ofensiva; Elmis Castillo, haciendo del profesor Abel; Rodrigo Farrugia jr., en el papel de Tomás, un chico gay de alguna manera discriminado; Sarai Guevara quien hace de Yadira, ‘la gorda’; Yahely Asprilla quien interpreta a Tania, una jovencita desenfrenada; Paulo Wong, un chico adicto a las drogas; Vicente Chaves, da vida al chico más guapo de la escuela, pero que también tiene sus propios problemas.

 ‘Por eso tratamos los temas de manera clara y sin tapujos. Los personajes hablan como hablan los jóvenes hoy en día y se enfrentan a sus problemas actuales. Tal vez algunos pensarán que la obra es fuerte, pero la vida de los jóvenes es así, muy fuerte…’, definió Tapia.

La puesta en escena no condena a los jóvenes, aunque ellos tengan un grado de responsabilidad en sus actos, sino más bien, los llama a ser conscientes en sus vidas, pero en especial hace un llamado a los padres, a los adultos para que abran los ojos a lo que les rodea. A eso invita Tapia a través de la historia de estos ‘Descarriados’.