Incrementar la alcalinidad del agua marina estimula el crecimiento de los corales, que sufren debido a la acidificación que provocan las emisiones de dióxido de carbono (CO2), según un estudio publicado  por la revista Nature Climate Change.

Investigadores de la Universidad de Sídney han diseñado el primer experimento sobre el terreno que ha logrado aislar los efectos de la acidificación sobre los corales respecto a otros factores que afectan a su desarrollo, como la temperatura, la contaminación en la costa y el exceso de pesca.

Se estima que cerca del 40% del dióxido de carbono liberado a la atmósfera como consecuencia de actividades humanas —en especial la quema de combustibles fósiles— acaba siendo absorbido por los océanos, lo que reduce el pH de sus aguas.

Los científicos ya habían apuntado a la acidificación como una de las causas que ponen en peligro los corales, si bien estudiar sus efectos de forma aislada ha sido difícil hasta ahora.