La policía de la provincia noroccidental china de Gansu ha detenido a dos personas por haber dañado la Gran Muralla, según señalaron fuentes de las autoridades locales.

En una visita de inspección efectuada a mediados de agosto, el departamento de reliquias culturales de la provincia descubrió agujeros excavados bajo siete torres en el tramo del distrito de Jingtai de la Gran Muralla.

El departamento informó del caso a la policía local, que detuvo a dos personas. Los agentes creen que los arrestados excavaron en busca de oro. Provocar daños a estructuras históricas es delito en China y los perpetradores se enfrentan a multas o a condenas de prisión de varios años.

El tramo de la Gran Muralla del distrito de Jingtai, con una longitud de 69 kilómetros, fue construido en 1599, en la época de la dinastía Ming, y está bajo protección estatal.