El Ayuntamiento de Barcelona ha empezado la campaña de plantación de nuevos árboles en las calles y parques de la ciudad, donde instalará 2.600 nuevos árboles y palmeras.

De esta manera sustituirá los ejemplares que están enfermos o viejos -por el riesgo de que se acaben cayendo a largo plazo-, se retirarán los ejemplares jóvenes que no se han implantado a causa de las altas temperaturas del verano y la contaminación, e igualmente los que han recibo algún impacto.

La campaña inició a principios de octubre y se realizará de forma progresiva hasta mayo de 2017, actuando preferentemente en las zonas que lo necesitan más.

Los árboles que se plantarán se han elegido por su tolerancia a las condiciones climáticas y ambientales de Barcelona y a la trama urbana -como el ancho de las aceras-, evitando las especies que ocasionan alergias y las invasoras.

El Ayuntamiento volverá a plantar palmeras después de años sin hacerlo a causa de una plaga de picudos, y se instalarán especies no sensibles a esta especie en zonas donde ya hay palmeras, como el parque de la Ciutadella y el paseo Lluís Companys.

En el caso de los árboles plataneros, que causan muchas alergias, el Consistorio continúa con la tarea de disminuir la cantidad de ejemplares plantados, que en 1992 eran el 50% del total y actualmente suponen el 30%.

Barcelona es una de las ciudades europeas con más árboles en la vía pública: 200.000 de 200 especies, de los que el 95% en buen estado y el 5% restante está afectado por la contaminación atmosférica, las plagas o impactos.