Este 16 de enero, vaya a un lugar alejado de las luces de la ciudad y mire hacia el cielo. Posiblemente será su mejor oportunidad de observar el cometa Catalina (C/2013 US10) a simple vista, antes de que siga su curso y abandone nuestro sistema solar para siempre.

El cometa fue descubierto el 31 de octubre de 2013 por el Catalina Sky Survey, un proyecto astronómico con sede en la Universidad de Arizona centrado en el descubrimiento y estudio de los asteroides y cometas cercanos a la Tierra.

Catalina procede de la Nube de Oort. Esta ‘es un anillo de miles de millones de rocas heladas a las afueras de nuestro Sistema Solar’, explica el astrofísico panameño Rodney Delgado.

Según el sitio web de la NASA, la existencia de esta región fue una teoría propuesta por el astrónomo holandés Jan Oort para explicar el origen de los cometas que toman miles de años en orbitar el sol.

El astrónomo español Miquel Serra-Ricart explicó a Efe que los cometas procedentes de Oort son rocas de hielo y polvo que deambulan lentamente por esta nube esférica hasta que algo, ‘como el paso de una estrella o una colisión entre ellas’, desestabiliza su órbita y permite que el Sol los atraiga hasta el interior del Sistema Solar.

Catalina tiene ‘aproximadamente 20 km de diámetro y le ha tomado un millón de años atravesar el Sistema Solar’, destaca Delgado. ‘En estos momentos ya se encuentra de regreso hacia las afueras del Sistema Solar’.

Serra-Ricart agrega que el astro ‘lleva una velocidad tan elevada que el Sol no podrá atraparlo, sino que tendrá una caída hiperbólica que le hará salir del Sistema Solar y vagar por el espacio interestelar’.

Solo será divisable para observadores del cielo nocturno en el hemisferio norte, lo que incluye a Panamá.

‘El próximo 16 y 17 de enero el Cometa Catalina pasará por su perigeo, es decir, su punto más cercano a la Tierra, a una distancia de 108 millones de kilometros’, dilucida Delgado. Como punto de comparación, la distancia de la Tierra al Sol es de 150 millones de kilómetros.