El Ballet Nacional de Rusia, del Teatro Estatal de Moscú , ha sido quien ha sacado esta obra de sus habituales espacios en los antiguos territorios de la ex Unión Soviética, para llevarla de gira -junto a 25 bailarines- a teatros en América Latina.

Primero a México, luego a Chile, pasando por Perú y culminando en Panamá con dos galas: esta noche y mañana 23 de junio en el Teatro Anayansi de Atlapa.

Este ballet, dirigido por el coreógrafo Viatcheslav Gordeev, que tiene 33 años al frente de esta agrupación, expondrá la vital historia de amor en donde se miden las fuerzas del bien contra el mal.

Un apuesto príncipe (Sigfrido) tendrá la tarea -como en todo cuento fantástico- de romper el hechizo por el cual una bella joven (Odette) es convertida en un ave blanca del lago, cuando las penumbras sumen el día en la total oscuridad.

Entre el grupo de bailarines, un panameño se alista en las filas, Diego Ernesto Calderón Armién, el primer egresado de la Escuela de Ballet Bolshói, en el papel de “El bufón”.

“Un rol de gran dificultad técnica y expresiva”, acuña Lourdes Soto, encargada de la producción de este espectáculo dancístico para Panamá. 

La gala es para Gloria Barrios, directora ejecutiva del Ballet Nacional de Panamá , “una oportunidad única” para el disfrute del público istmeño.