El Museo del Prado celebra 500 años de El Bosco con una gran exhibición para amantes del arte e incluso del gore, pero no para los quisquillosos.

La obra del maestro renacentista holandés, con sus escenas monstruosas y apocalípticas, retratan la lucha del hombre contra la tentación, pero igualmente momentos idílicos en el paraíso.

Ha fascinado por siglos a quienes la observan, pero pocas veces ha sido reunida en tan gran cantidad bajo un mismo techo. La exposición inaugurada el lunes por el rey Felipe VI de España ha sido calificada como única y muy probablemente irrepetible. Permanecerá abierta hasta el 11 de septiembre.

Las piezas principales son los trípticos de El Bosco, especialmente “El jardín de las delicias”, “El carro de heno”, ambos de la colección de El Prado, y “Las tentaciones de San Antonio”, del Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa.