Los sectores agropecuario, ganadero y energético, son los más afectados por los efectos del fenómeno de El Niño. No obstante esta condición climática ha arrastrado consigo hambruna y penuria en muchos sitios rurales de los países del ecuador.

Esta realidad representa costes económicos adicionales muy elevados para los gobiernos de estos países y los organismos internacionales han instado a sus gobiernos a tomar acciones urgentes.

El Gobierno del estado de California en los Estados Unidos, según información de la agencia de noticias EFE,  prevé pérdidas por $2,700 millones este año y de 21,000 empleos temporales a causa de la sequía, al tiempo que temen que las fuertes lluvias previstas por el fenómeno del Niño ocasionen inundaciones y deslizamientos de tierra.

Especialistas norteamericanos suponen que, en 2015, las industrias agrícolas del estado y otras relacionadas con ella perderán $2,700 millones en ingresos debido a la sequía.

En este sentido, en Honduras, el fenómeno ha causado una prolongada sequía, produciendo estragos a varias comunidades del país centroamericano a las que tiene al borde de la hambruna. Estas comunidades han visto perder sus cultivos de subsistencia de maíz y fríjoles, granos básicos en la dieta de los hondureños, informaron las autoridades de ese país.