El fenómeno meteorológico de El Niño que empezó este año podría ser de los más fuertes de los últimos 65 años, advirtieron científicos del gobierno estadounidense.

La corriente de El Niño produce un calentamiento en las temperaturas del Pacífico ecuatorial y puede ocasionar fuertes lluvias en algunas partes del mundo y sequías en otras.

Asimismo es una de las razones por las cuales la actual temporada de huracanes del Atlántico ha sido muy poco activa, ya que inhibe la formación de tormentas tropicales. El Niño comenzó en marzo y se espera que se prolongue por un año. Autoridades en Australia ya han dicho que será “fuerte” y “sustancial”.

Hace cinco años El Niño trajo consigo varios desastres: desató monzones en Asia, sequías en Australia, Filipinas y Ecuador, tormentas en Estados Unidos, olas de calor en Brasil e inundaciones en México.