El Museo Van Gogh presenta una exposición compuesta de carteles publicitarios de varios artistas que poblaron las calles de París a finales del siglo XIX e ilustraciones ‘hechas para coleccionistas privados de la alta burguesía’, expresó a Efe la conservadora Fleur Roos de Carvalho.

‘Artistas como Henri de Toulouse-Lautrec trabajaron para dos mundos, el de los coleccionistas privados, que disfrutaban en su casa de obras de arte impresas’, y el de los carteles con propósitos comerciales ‘destinados a exhibirse en la calle y que eran vistos por todo el mundo’, explicó Roos de Carvalho.

Se dice que la publicidad refleja los gustos de los consumidores de cada época, y a juzgar por los carteles seleccionados por el museo de Amsterdam, para ‘Obras de arte impresas en el París de 1900: de la elite a la calle’, el París de hace 120 años era la meca del cabaret y las salas de música en directo.

Colgados frecuentemente a gran altura, los carteles del París de finales del siglo XIX necesitaban colores vivos e imágenes llamativas para atraer la atención de los transeúntes, invitándoles a asistir a sitios tan diferentes como salas de conciertos o clínicas veterinarias, o incitándoles a consumir licores y colonias.

En otras ocasiones se exponían a la misma altura de la calle, con el riesgo de que fueran ‘arrancados’ por ciudadanos ávidos de tener una pieza de arte en su casa, señaló Roos de Carvalho.

La muestra, abierta al público hasta el 11 de junio, presentará ilustraciones destinadas a coleccionistas privados.