La isla Barro Colorado es un paraíso donde la biodiversidad del bosque tropical de América tiene su esplendor, un territorio de 12 kilómetros cuadrados convertido en reserva biológica desde 1923.

En un escenario como este nada parecería perturbar el apacible vuelo de los insectos, en especial el de las mariposas, criaturas cuya transformación despertó el interés en un grupo de científicos del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales ( STRI ) que se dio a la tarea de contarlas y clasificarlas de acuerdo con su forma, tamaño y color.

El trabajo de identificarlas una a una no tomó años, sino décadas. Con el tiempo de repasar los datos y compararlos durante sus incursiones en el campo, los científicos notaron una diferencia en las recientes décadas: 23 especies (el equivalente a un 6%) están ausentes en ese verde panorama. 

Según los registros que resumen 90 años de apuntes, en la isla se avistaron 601 especies de mariposas. Actualmente se reproducen en la isla 390 de especies de ellas, siendo las familias de las Hesperiidae y las Nymphalidae , las más numerosas.

Para los científicos hubo años en que las mariposas revoloteaban en forma de grandes nubes, específicamente en los períodos de 1923 a 1943.

Pero el descenso de la vida de los lepidópteros, como se les conoce a las aladas en el lenguaje científico, empezó a tener un impacto drástico a partir de la década de 1930. Los estudiosos liderados por el coordinador de la investigación, Yves Yasset, encontraron las diferencias al comparar el período más rico correspondiente a 1923-1943 con el más reciente de 1993 -2013.

El informe destaca como responsable de las desapariciones de mariposas a “la pérdida de hábitat que pudiera estar relacionada con la extinción de plantas hospederas de las que se alimentan las larvas de la mariposa”. 

En ese sentido, se estima que dentro de los linderos de la isla cuatro plantas hospederas se extinguieron.