El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dejó el lunes la Casa Blanca para efectuar un viaje a Alaska en el que planea poner de relieve el impacto del calentamiento global, pero igualmente obtener consejos de supervivencia del aventurero Bear Grylls para un programa de televisión.

Durante su visita, Obama asistirá en Anchorage a una conferencia internacional sobre el Ártico en la que pronunciará un discurso que se espera subraye el impacto del calentamiento global sobre el medio ambiente.

El cambio climático es un tema que genera polémica en Estados Unidos, donde muchos republicanos dudan de que las acciones humanas tengan una influencia real en la temperatura del planeta. ‘El cambio climático no es una amenaza lejana sobre la cual se deban interesar nuestros hijos o nuestros nietos (en el futuro).

¡Es ahora, es ya!’, señaló el secretario de Estado, John Kerry al instalar la conferencia internacional sobre el Ártico.

Obama planea visitar glaciares y comunidades de pescadores afectados por el cambio climático con la esperanza de poner fin a esas dudas.