Científicos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) instalaron en la capital chilena y otras ciudades de este país los primeros teléfonos que formarán parte de una red que pueda detectar un sismo segundos antes de la sacudida.

Según publicó el portal electrónico de El Mercurio, la idea busca evaluar la efectividad que tendría un sistema así en un país como Chile, uno de los más sísmicos del planeta.

En este contexto, Benjamin Brooks y Thom Ericksen, del USGS, visitaron Santiago para instalar los primeros sensores en los cada vez más populares teléfonos inteligentes.

El proyecto se está llevando a cabo en conjunto por científicos del USGS y del Centro Sismológico Nacional de Chile (CSN).

Los científicos parten de la tesis de que los sensores actualmente utilizados en teléfonos inteligentes, como GPS y acelerómetros, podrían detectar los movimientos sísmicos. Y aunque son menos precisos que los instrumentos profesionales, su uso masivo permitiría la emisión de una alerta temprana.

La primera etapa de la iniciativa empezó esta semana, con la instalación de nueve teléfonos: dos fueron puestos en Santiago y el resto en Valparaíso, Los Vilos, Salamanca, Combarbalá y Canela Baja. Finalmente, este fin de semana se pondrán los dos restantes, en Santo Domingo y Navidad. Durante los próximos meses se instalarán más teléfonos inteligentes, hasta llegar a una red de 300 a lo largo del país.

Los equipos son instalados en el techo de estaciones de monitoreo del CSN, en cajas que los protegen del clima y donde quedan conectados a una fuente de poder.