La libertad religiosa de las minorías étnicas ha sido garantizada completamente en China, según un libro blanco sobre los derechos humanos de China.

Tomando el Tíbet como ejemplo, actualmente hay 1.787 lugares destinados a diferentes actividades de culto religioso, con 46 mil monjes y monjas residentes, de acuerdo con el libro blanco publicado por la Oficina de Información del Consejo de Estado (el gabinete chino).

La reencarnación del Buda viviente, un sistema de sucesión especial del budismo tibetano, es respetada por el Estado, señala el documento, que añade que existen 358 budas vivientes en el Tíbet.

Todos los monjes y monjas en el Tíbet cuentan con seguro de salud pública, seguro de pensión, una subvención para necesidades básicas y seguro de accidente personal. El gobierno tibetano igualmente ofrece anualmente revisiones físicas gratuitas para los monjes y las monjas. Además, también se hacen esfuerzos para preservar las obras clásicas religiosas de las minorías étnicas.

El gobierno chino ha proporcionado 35 millones de yuanes (unos 5,7 millones de dólares) para publicar el Tripitaka Chino (tibetano) durante las últimas dos décadas. La Asociación Islámica de China ha compilado y ha publicado manuscritos islámicos en árabe.

Asimismo ha creado una página web en idioma uygur, lo que ofrece una introducción a los conocimientos religiosos y la explicación de los manuscritos en línea.

En 2014, un total de 14 mil 466 musulmanes chinos hicieron la peregrinación a La Meca. Los departamentos gubernamentales relacionados enviaron personal médico para acompañarlos con el propósito de garantizar la salud y la seguridad de los peregrinos, añade la misma fuente.