Silvia Rico Academy abrió sus puertas en febrero de 2016 por iniciativa de 4 inversionistas panameños que decidieron apoyar el trabajo y la trayectoria de Rico, poniendo su nombre como garantía de su enseñanza.

‘He bailado ballet casi toda mi vida, comencé cuando tenía 7 años’, manifiesta la cubana. Primero, en la escuela Alejo Carpentier y más adelante en Cubanacán, en la Escuela Nacional de Ballet.

Finalizada su formación, Rico pasó a ser parte del claustro de profesores de esa misma institución y en otros centros educativos. Igualmente ha prestado servicios de ayuda técnica en México, Ecuador, donde permaneció por nueve años y en Panamá. Es entonces que se le ofrece la oportunidad de dirigir esta nueva academia de danza ubicada en las afueras, en el área de Juan Díaz.

‘Hemos tenido una muy buena acogida, tenemos bastantes alumnas y las mamá están muy interesadas, nuestras alumnas son reconocidas, han participado en concursos, en eventos del municipio, las iglesias, nos estamos proyectando en la comunidad que es el objetivo: que los niños y niñas de esta área tengan una escuela como ésta, bonita, con profesores calificados’, dice convencida.

No abundan las academias de danza en esa área de la ciudad, primordial razón para establecerse en Juan Díaz. ‘Sabemos que Panamá tiene una situación de tránsito donde la gente tiene que moverse en su misma zona. Luego que el bus escolar lleva a los niños de regreso a casa, es difícil volver a salir para llevarlos a un área lejana’, reconoce Rico.

‘Vimos que este local es un área accesible para que pudiesen traer a los niños o que los jóvenes pudieran venir solos también’, cuenta.

Además, se han establecido precios acordes a los ingresos de las familias del área. La plantilla de profesores está conformada por jóvenes graduados de la Universidad de Panamá. ‘Eso también es bueno para ellos porque van a poder transmitir lo que han aprendido’, agrega.