Cientos de miles de indios vistieron  calles y viviendas con imágenes de Ganesha de hasta varios metros de altura, que en los próximos días serán sumergidas en mares y ríos para celebrar el nacimiento del dios hindú con cabeza de elefante.

En el primer día del festival Ganesha Chaturthi, las familias colocaron figuras de la deidad en sus casas, mientras que las imágenes de gran tamaño se reservaron, como dicta la tradición, para estructurales temporales o “pandales” en los que son veneradas por la comunidad.

A partir de hoy por la tarde y durante los restantes nueve días que durará la festividad, cientos de Ganeshas empezarán a flotar en ríos y playas, sobre todo en los estados del sur y oeste del país.

Ganga Hiremath, un ama de casa afincada en Nueva Delhi, es original de una de esas regiones y, aunque afirma echar de menos las “grandes celebraciones” de su tierra natal, la distancia no ha impedido que realizase ofrendas, preparase dulces especiales y colocase una imagen del dios con su familia.

“Voy a tener la figura en casa durante cinco días y luego la pondré en un pozo o río”, explicó a Efe en el templo Ganesh Mandir de la capital india, donde decenas de personas se reunieron con motivo del Ganesha Chaturthi.

El dios, al que su padre decapitó tras una disputa y posteriormente enmendó el error buscándole una nueva cabeza, de elefante, según la creencia hindú, es venerado en mayor o menor medida por todo el país. “Ganesha es importante porque es el dios más grande, es el primer dios al que se le reza y resuelve los problemas”, afirmó la mujer de mediana edad, natural de la sureña Karnataka.