Cerca de 650 reses han muerto en la provincia de Los Santos producto de los efectos de la sequía, como la falta de pasto, reveló el ministro de Desarrollo Agropecuario, Jorge Arango .

Arango detalló que esos animales no han muerto por la falta de agua, sino por la escasez de pasto en los potreros en donde se alimentaban.

Sin embargo, el ministro reconoció que se han muerto muchas menos reses que el año pasado, a pesar de que este verano ha sido más prolongado que el año pasado. 

Agregó que eso demuestra que el productor panameño si se preparó y que las acciones del Ministerio de Desarrollo Agropecuario fueron efectivas.

El funcionario insistió que el problema es la irresponsabilidad con que “estamos manejando el ambiente, lo que agrava la situación del cambio climático”. 

Por otro lado, en la provincia de Herrera hasta el pasado 31 de diciembre habían muerto aproximadamente 700 reses.

Agregó que los productores de esas áreas están desesperados porque no tienen donde dejar su ganado.