La temperatura del aire en el Ártico alcanzó un récord este año desde que se empezó a llevar este registro en 1900, mientras el derretimiento del hielo ha destruido el hábitat de las morsas y obliga a algunos peces a migrar más al norte, según un informe publicado el martes.

La temperatura del aire ártico estuvo 1,3 grados Celsius por encima del promedio y alcanzó su nivel “más alto desde los primeros registros de 1900”, precisó el Arctic Report Card 2015, publicado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés).