Los concursos de  cosplay  son muy habituales en las convenciones de anime y en algunas se tiene la oportunidad de ingresar gratis por llevar puesto el disfraz.

En dichos eventos abundan los llamados kameko o chico de la cámara, son aquellos que se dedican a sacar fotos de los cosplayers, tras lo cual, dependiendo de las costumbres del sitio, les ofrecen copias como regalo o las suben a galerías de estas personas.

Los cosplayers más atractivos son los más fotografiados y suelen hacerse de fans quienes los siguen a cada evento al que asisten; y pasan a convertirse en “Idols”.

Estos cosplayers se hacen en cierta manera profesionales; pero muchas veces atentando contra derechos de autor por cobrar dinero a los eventos donde los invitan y sin pagar derechos por el uso de la imagen y/o marca de un personaje al creador o empresa.