La casa probablemente más estrecha del mundo está en Varsovia y tiene una anchura en torno al metro y medio, con 14 metros cuadrados distribuidos en un baño, cocina y dormitorio que se ofrecen como refugio para artistas y escritores que busquen un espacio creativo en la capital polaca.

“La Casa Keret”, que es el nombre que recibe esta minúscula construcción de aluminio y plástico, es obra del arquitecto polaco Jakub Szczesny, quien aprovechó con precisión de orfebre un espacio entre dos edificios, una de esas “bolsas de aire” entre edificaciones que puede hallarse con frecuencia en una ciudad como Varsovia, reconstruida precipitadamente tras la guerra.

Szczesny, quien estudió arquitectura en Barcelona (España), explicó que “son espacios vacíos a modo de Frankenstein, zonas mal construidas, que acaban siendo vertederos o lugares oscuros en la ciudad”.

“Esta construcción se me ocurrió mientras caminaba por la calle, y en vez de mirar recto al bar miré a la izquierda, y vi este pequeño espacio entre dos edificios de periodos diferentes que no se tocaban”, detalla.