Leer nos hace más “cívicos” porque se trata de un “gesto paciente”, una forma de “bailar con el cerebro y la imaginación” que, según manifiesta a Efe el italiano Alessandro Baricco, hace comprensibles los motivos por los que el ser humano actúa.

Por eso el autor de “Seda” o “Tierras de cristal” no duda en afirmar que los libros nos hacen “mejores”, aunque rápidamente matice esta reflexión con otro pensamiento digno de cualquiera de sus mágicos y oníricos personajes: “No podemos olvidar que el hombre que mató a John Lennon llevaba un libro bajo el brazo cuando lo mató”.

Reconoce que con sus obras quiere invitar a la gente a entrar en esos “mundos paralelos”, secuestrarlos y darles una segunda vida; porque cada vez que se abre cada uno de sus libros empieza un baile con sus lectores.

Pero no todos saben seguir los pasos que marca el italiano (Turín, 1958), según reconoce: “Seguramente los españoles y los latinoamericanos entienden mejor mis libros, me encuentro mejor con este público (…) con los ingleses encuentro más dificultad, su humor no es el mismo”.

Siempre navegando en mundos donde se confunde lo real con lo onírico, el también dramaturgo, musicólogo y periodista confiesa que la música forma parte importante dentro de ese ritual que establece con sus lectores, pero se trata de melodías internas que nacen solo de los “libros bellos”, porque considera, entre risas, que solo los libros mediocres se pueden leer con música de fondo.

Así que, aunque sea un gran amante de la ópera, nunca abordará una lectura en un ambiente con música, sino con el silencio que le proporciona la noche o los ratos de tranquilidad.

“Ahora -relata- sobre mi mesilla de noche tengo varios libros, porque siempre me gusta verlos cerca de mí: ‘The Pickwick papers’, de Dickens, ‘Julio César’, de Shakespeare, y una obra no muy conocida de Rebeca West. Siempre tengo libros cerca porque me hacen sentir seguro”.