Un tercio de ellos sobrevive gracias a un centro en el que se les cuida sin domesticarlos, para que no pierdan sus instintos y puedan regresar luego a la vida silvestre. Se trata del Centro de Recuperación de Osos Huérfanos de Europa, creado hace once años por la organización ecologista WWF, en la provincia transilvana de Harghita.

Desde entonces, setenta cachorros de oso pardo han logrado, no únicamente sobrevivir, sino igualmente reincorporarse al hábitat sin haber quedado ‘contaminados’ por su contacto con los humanos.

Para evitar esa ‘contaminación’ y que los osos crezcan sin ningún contacto con los humanos, el centro de recuperación está situado en una remota zona montañosa dentro de un área de 20 hectáreas en la que está prohibida la entrada de personas. ‘Hay que alejarlos de las zonas urbanas, donde pueden escarbar en la basura y hallar comida fácilmente’, señala EFE Leonardo Bereczky, coordinador del centro, afirmando que el aislamiento es vital para reisertarlos a su naturaleza.

Con unos 6 mil ejemplares, la población de osos de Rumanía supone más de un tercio de la de toda Europa y es la segunda mayor del continente, por detrás de Rusia. En el pasado fueron muchos más. Desde 1989, la deforestación y la caza han reducido la colonia de osos de Rumanía en unos 3 mil ejemplares. ‘La pérdida de corredores ecológicos y el mayor número de personas que se desplaza a las florestas han provocado su disminución’, indicó Magor Csibi, director de WWF Rumanía.  @crisolfm