El Gobierno brasileño decretó el estado de emergencia en 872 ciudades debido a la grave sequía que padecen, siendo la mayoría de ellos en la región del nordeste, la más pobre del país.

Según la televisión Globo, el estado de Paraíba es el que concentra el mayor número de municipios afectados: ya son 198 los que comunicaron el problema a la Secretaría Nacional de Protección y Defensa Civil, seguido de Río Grande do Norte y Ceará, igualmente en el nordeste, con 154 y 140 ciudades en estado de emergencia.

La jefa de previsión meteorológica del Instituto Nacional de Meteorología (Inmet), Morgana Almeida, expresó que la sequía ha sido el reflejo de una acumulación de impactos ocasionados por el fenómeno climático El Niño.

‘Tenemos que mirar por el espejo retrovisor. El fenómeno El Niño ha estado sucediendo hace cinco años y alcanzó su pico en los últimos tres. Eso condujo el nordeste semiárido a una situación de sequía excepcional, afectando a los embalses que abastecen las ciudades de la región’, aseguró.

El estado de Ceará, por ejemplo, se está enfrentando a sequías consecutivas desde el año 2011, lo que provocó que el nivel de agua almacenado llegara al 8,8 por ciento de los embalses este año, el más bajo en más de 20 años.

Según datos de la Compañía de Agua y Alcantarillado de Paraíba (Cagepa), 102 ciudades estaban en racionamiento en el 2016, frente a 198 de este año. Este año, las regiones Nordeste y Centro-Oeste son las más afectadas, pero hace un año Sao Paulo, la mayor ciudad brasileña, superó la mayor crisis hídrica de su historia, iniciada en enero de 2014.