La luz de Londres no es la de Mallorca, pero el estudio que el pintor español Joan Miró tenía en el soleado archipiélago mediterráneo resplandece en la galería de arte de la capital británica que acaba de reconstruirlo al detalle.

Los muebles y objetos que acompañaron al pintor surrealista en su trabajo diario han sido reproducidos al detalle por Mayoral, una galería de Barcelona que se ha instalado para la ocasión en Great Duke Street. 

Veinticinco cuadros del pintor completan la escena recreada con motivo del 60º aniversario de la construcción de aquel taller que tuvo una gran importancia en la carrera de Miró (1893-1983), nacido en Barcelona y muerto en Mallorca, su lugar en el mundo, donde se puede visitar el taller original, ubicado en la bahía de Palma, frente al mar.

‘El estudio ofreció a Miró un ambiente de trabajo apropiado. Cuando cerraba la puerta tras él, sabía que cortaba todo contacto con el mundo y entraba en su universo imaginario’, recordó su nieto, Joan Punyet Miró, que correteaba en el taller y que a veces reencontraba ahí juguetes suyos que creía perdidos porque su abuelo había visto en ellos algún motivo de inspiración.

‘Ese espacio imaginario’, prosiguió Punyet, ‘su realidad, estaba organizada sobre un fondo de luces, colores y formas mediterráneas’.- Un sueño de Miró -Miró había dicho en 1938: ‘mi sueño, una vez pueda establecerme en algún sitio, es tener un gran estudio’.