Fotografías, zapatos, cartas, sombreros y hasta un traje de Carlos Gardel se muestran estos días en Buenos Aires con motivo del 80 aniversario de su deceso en un accidente de avión que convirtió a este referente del tango en un mito para los argentinos.

“Era un enamorado de la vida, un apasionado por lo que hacía que dedicó su vida a su obra, a su personaje”, indica en una entrevista con Efe Walter Santoro, el director ejecutivo de la Fundación Industrias Culturales Argentinas, propietaria de los objetos y documentos originales que no habían sido expuestos al público y que ahora llegan al Museo Histórico Nacional de la capital argentina.

Una corbata, un mate, una pitillera, una guitarra, regalos, imágenes y telegramas son algunas de las piezas que conforman la muestra “Carlos Gardel, del hombre al mito”, una denominación que el artista se ganó al morir en 1935 en un accidente aéreo en Colombia cuando se hallaba en la cúspide de su carrera.

La exposición recorre su vida, su relación con la música y el cine y las circunstancias de su muerte, que cuenta con una sección propia en la que se recogen las portadas de prensa posteriores a la tragedia área, así como restos recuperados del accidente y la última fotografía que se tomó de Gardel antes de subirse al avión en el que realizaría su último viaje.