Bailones, parlanchines y con funciones de smartphones,  los robots interactivos de uso doméstico son el plato fuerte de IREX 2015, la Exposición Internacional de Robótica de Tokio, que inició ayer para mostrar las últimas novedades de la industria.

Un total de 446 compañías presentan hasta este sábado los avances en el sector, en una gigantesca muestra que abarca cinco pabellones del centro de convenciones Tokyo Big Sight de la capital.

Aunque la mayor parte de las 1,882 casetas que componen la exposición están dedicadas a la maquinaria industrial (1,328), los pequeños robots interactivos y los androides diseñados para uso doméstico han atraído la atención de los visitantes.

El que ha conseguido acaparar todas las miradas ha sido el pequeño RoBoHon, del fabricante de electrónica Sharp, un robot de 19.5 centímetros de altura y 390 gramos de peso, que funciona como un teléfono inteligente.

El público se arremolinó alrededor del androide para ver la última demostración de sus capacidades, entre las que se incluyen realizar fotografías, proyectarlas sobre superficies como una mesa o la pared, así como leer y redactar correos electrónicos a petición del usuario mediante dictados de voz.

RoBoHon es además capaz de recordar las caras de las personas que registra a través de su cámara frontal y llamarlas por su nombre. ‘(Con la creación de RoBoHon) queríamos aunar los numerosos sectores tecnológicos con los que trabajamos’, explica a EFE Toshiyuki Matsumura, del departamento de comunicación de Sharp. Aunque el terminal fue originalmente diseñado para el mercado japonés, la compañía considera exportarlo tras el alto interés que ha generado en el exterior a raíz de su presentación el pasado mes de octubre en la feria tecnológica CEATEC 2015.