El zoológico de Cincinnati cerró temporalmente al público la zona de gorilas luego de que un equipo especial de respuesta mató este sábado 28 de mayo a un gorila de 17 años que había aprisionado a un niño de 4 años que se cayó al foso.

Autoridades del centro manifestaron que el pequeño cayó tras trepar la valla de la muestra Gorilla World el sábado por la tarde. El gorila lo recogió y arrastró durante aproximadamente 10 minutos.

Responsables del zoológico apuntaron que el menor, que no ha sido identificado, cayó entre 1.8 y 3.6 metros (entre seis y 12 pies). Fue llevado al Hospital Centro Médico Infantil de Cincinnati, donde se espera que se recupere. Funcionarios médicos no dieron más detalles sobre su estado.

El director del zoológico, Thane Maynard, expresó que el equipo de respuesta para animales peligrosos del parque, capacitado para hacer frente a este tipo de incidentes, decidió que el niño estaba “en una situación que ponía en peligro su vida” y que necesitaban matar a Harambe, un gorila macho de 181 kilos (400 libras).

“Tomaron una decisión difícil e hicieron lo correcto porque salvaron la vida del pequeño niño”, dijo Maynard. “Pudo haber sido muy malo”. Pero lamentó la muerte de Harambe, que llegó a Cincinnati en 2015 procedente del Zoológico Gladys Porter en Brownsville, Texas.

“Todos estamos devastados por este trágico accidente que resultó en la muerte de un gorila en peligro de extinción”.

“Esta es una gran pérdida para la familia del zoológico y para la población de gorilas en todo el mundo”, agregó.

Maynard también dijo que no parecía que el gorila estuviera atacando al niño, pero añadió que se trataba de un animal “extremadamente fuerte” en una situación agitada y que adormecer al gorila no lo hubiera noqueado de inmediato, por lo que el menor seguiría en peligro.