El simio Gigantopithecus,  muy parecido al legendario King Kong,  desapareció hace un millón de años de la Tierra debido a su incapacidad para adaptarse a los cambios ambientales.

En un estudio, publicado recientemente por la revista científica Cuaternario Internacional, científicos del Centro Senckenberg de Humana Evolución y Paleoambiente en Tübingen y del Instituto de Investigación Senckenberg en Frankfurt llegaron a la conclusión de que los simios presumiblemente más grandes de la historia geológica fallecieron debido a su capacidad de adaptación insuficiente.

Esta respuesta se da tras un análisis al esmalte de los dientes fósiles que muestran que los primates estaban restringidos a hábitats forestales.