Dos pescadores de la costa de Nueva Escocia, en Canadá, han ganado notoriedad en los últimos días luego de haber hallado dos langostas azules brillantes vivas a 150 km de distancia una de otra.

Entre los pescadores de la región, se considera tradicionalmente como un signo de buena fortuna.

La probabilidad de que las langostas tengan esta coloración se calcula de una entre dos millones.

El Instituto de la Langosta de la Universidad de Maine, en Estados Unidos, se encuentra entre los centros que han citado estas estadísticas en el pasado, aunque su director ejecutivo, Rob Bayer, admite que solamente es un “estimado”.