El Ministerio de Ambiente (Miambiente), en coordinación con varios ministerios, han expresado su interés de regular la industria porcina en Panamá.

El Gobierno Nacional busca impedir que la actividad afecte los recursos naturales y sobre todo, la salud humana, sin que ello signifique la interrupción del desarrollo económico de la industria porcina y su impacto productivo en la alimentación de los panameños.

Los mayores problemas que se han detectado en la práctica son la generación de malos olores, sistema de tratamiento de aguas residuales ineficiente, mal manejo de desechos sólidos (porcinaza, cadáveres, desechos veterinarios), ausencia de medidas de seguridad y de las de bioseguridad.

En la actualidad existen unas 937 fincas productoras en el país, de las que tan solo 71 cuentan con instrumentos de gestión ambiental. De ellas, 36 han implementados planes de adecuación de manejo ambiental (PAMA) y 35, Estudio de Impacto Ambiental (EIA), aprobados.

El pasado miércoles, 6 de mayo, funcionarios de Miambiente, del Ministerio de Salud (Minsa) y del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida), se reunieron para estudiar un documento redactado por los dos gremios que aglomeran a los productores porcinos.