Panamá tiene 169,700 hectáreas de ecosistema de manglar, pero no se sabe cuánto dióxido de carbono absorben de la atmósfera anualmente ni cuánto almacenan en sus ramas, hojas, troncos, raíces y suelo.

Recientemente, fue instalada la primera antena para medir los niveles de dióxido de carbono en las áreas protegidas.