Joya arquitectónica panameña y semillero de las letras, es desde 1938 la Escuela Normal de Santiago o como la llamaron a partir de 1941, Escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena; creada por el arquitecto Luis Castelli y embellecida por el escultor Antonio Rodríguez del Villar.

Está rodeada de misterios vinculados a su estructura y estilo, al menos así lo indica Aristides Ureña Ramos, artista veragüense que desde 1977 investiga los detalles históricos del edificio destinado a la formación de maestros de enseñanza primaria.

Parte de la investigación de Ureña Ramos será presentada en El escorial de América, el próximo sábado 4 de junio, en el Gimnasio de la Escuela Normal de Santiago, a las 10 de la mañana.

El libro de no más de 70 páginas reúne cinco historias como: ‘Caselli y la escuela Normal de Santiago’, ‘La puerta de Alcalá’, ‘El desconocido pintor contemporáneo’, ‘El misterio de la Normal’ y ‘La historia de Antonio Rodríguez del Villar’.

‘Tan solo es el 25% de mi investigación, pues quiero llegar al público joven, por eso decidí que fueran narraciones cortas, pero que revelaran algunos misterios sobre la idea, edificación y estilo arquitectónico del edificio’, detalló el pintor.

El proyecto tiene como propósito dejar un documento certero sobre la construcción e historia de la obra.