Nómada del cine y heredera del más alto linaje cinematográfico, Geraldine Chaplin podría jactarse de una carrera atípica que le sitúa como una mujer rebelde en el imaginario del espectador, pero prefiere hablar de sí misma como “una burguesita convencional”.

“Quizás lo no convencional de mi vida es la suerte increíble que he tenido, primero de nacer con este apellido y después de haber podido trabajar con quien he trabajado”, afirma.

Protagonista de las películas tempranas de Carlos Saura, que fue su pareja sentimental, la hija mayor de Charles Chaplin estuvo muchos años ausente del cine español, hasta que en el nuevo milenio fue rescatada por directores como Pedro Almodóvar, Juan Antonio Bayona y Saura hijo. “Cuando Saura y yo rompimos sentimentalmente, pareció que España rompió conmigo. Pero coincidía también una época, tras la muerte de Franco, en que todos querían hacer su película sobre la Guerra Civil, y yo, una extranjera, no encajab